¿COMO PUEDO ESCRIBIR ESTO?

 Por: GARCÍA CARNERO, Jiori 

A los 6 años ya podía escribir, pero este último semestre he aprendido a escribir. Existe una gran diferencia entre lo que alguna vez pude redactar, con lo que alguna vez sería leído por los demás. Ha sido en este semestre, específicamente en el curso de Géneros y Estilos, que el balde de agua fría por fin me cayó. 

El presentar crónicas de esta humilde pluma frente al Profesor Wilfredo, un docente con décadas de experiencia y además esperar sus comentarios, rodeaban una burbuja de miedo, nervios, felicidad y curiosidad. Un trabajo muy simple, me mantenía en vela por varias noches, me preguntaba, ¿cómo puedo escribir esto? Tenía tantas herramientas y recursos, sin hablar de las recomendaciones del docente, sin embargo, mi mente era un desierto sin señal de la más mínima idea.

Es extraño el escribir, muchas veces, sobre temas desconocidos o de índole delicada; pero dentro de esta misma incomodidad se presenta la oportunidad de enfrentarse a algo nuevo. Meses atrás jamás habría cruzado mi mente el escribir una crónica de un viaje en combi, sin embargo, esa tarea fue una de las que más disfruté; el prestarle atención a detalles que antes no consideraba en lo más mínimo y que ahora adornan la historia maravillosamente.

El inicio de un texto es crítico, una línea puede dar paso a una gran crónica, siempre y cuando ésta sea la correcta, he ahí mi reto personal. En casi todas las correcciones del docente, era la apertura en la que presentaba errores. Si bien las historias eran buenas e interesantes, no lograba enganchar al lector, muchas veces no pasaba del primer párrafo.

Por mucho tiempo creí que escribir y escribir era la única respuesta, que con la práctica era más que suficiente para llegar a un nivel de redacción altísimo, pero existen más senderos para el mismo destino. Los libros enviados por el Profesor Wilfredo no eran solo ejemplos de estilos, eran herramientas para lograr entender diversos aspectos que influyen en la redacción. 

Con una biblioteca variada, grande para mí y pequeña para otros, muchos libros han dado paso a distintos estilos e informaciones, pero solo eran la punta del iceberg. El contar una historia debía ser planeado, después de libros con distintos ángulos y el nutrir un vocabulario lo suficientemente amplio para poder describir todo lo que alguna vez quisimos decir, y no quedarnos sin la oportunidad de decirlo.

En menos de 5 meses mi poca experiencia en la redacción ha evolucionado de una manera considerable. El crear textos para mí, sin considerar la percepción de otro lector, ha evolucionado a buscar la mejor manera de comunicarme con y para los demás. 

El trazar palabras con un lapicero o a través de un teclado ha pasado a tener un mayor significado. He pasado de escribir de manera indiferente a planear cada palabra de manera magnánima. Si alguna vez tuve algo que decir, y mi voz no lo permitía, ahora las palabras plasmadas en escritos, definitivamente sí pueden. Ahora, quiero oír mi voz.


Publicar un comentario

0 Comentarios