Por: LLACHO QUISPE, Fanny Esther
Como casi siempre a la 1 de la madrugada activé mis alarmas para despertar al día siguiente y poder decir presente en las clases del curso de Géneros y Estilos Periodísticos, este curso me toca todos los jueves y viernes a las 7:00 empunto, la hora en ese curso es tan estricta que a veces me causaba cansancio y estrés de solo pensar en eso, cerré los ojos pensando en que despertaría temprano, pero no pude lograrlo.
Mi alarma suena desde las 6.15, 6.30, 6:45, somnolienta abro los ojos muy cansada, fue tanto este cansancio que sentía que no estaba despierta, eran las 6:45, me sentía pesada faltaba 15 minutos para para entrar a clase, tan solo quería que la clase empezara, fue un segundo en el que quería parpadear pero cuando volví a abrir mis ojos sentí un gran miedo pues estaba muy claro, la luz entraba con fuerza por mi ventana y sin pensarlo entre al meet, el link lo deje preparado solo tenía que presionar la pantalla.
Ni siquiera había visto la hora, entre, aun de sueño, perdida, en cuanto vi la hora ya era tarde 8:40, escuche apenas un par de palabras cuando dé pronto y el profesor Mendoza mencionó mi nombre. Quede en shock… ¿Qué hago? No sabía el tema del que estaban hablando, incluso pensé que era la lista era la lista, o tal vez una pregunta que hizo sobre lo avanzado, menciono mi nombre otra vez, tenía que responder, pero no sabía cómo.
Por tercera vez llamó -"Llacho, está" - entonces respondí
-Buen día profesor… disculpe podría volver a repetir la pregunta.
Una voz nada clara y totalmente despistada salió de mí, me escuché y lo supe, me iba a botar de la clase, antes ya había dejado claras las normas, después de mi obvia respuesta y el profesor se dio cuenta de que no sabía ni en donde estaba parada y con una voz molesta no dudo en retirarme.
Aun en shock cerré la sesión de meet y caí en mi cama, sentía vergüenza y tristeza, pero por fin estaba realmente despierta.
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