Por: NINA MORALES, Carlos Nina
Eran las 7:30 de la mañana, del jueves 12 de agosto, el profesor del curso Géneros y Estilos Periodísticos, Wilfredo Mendoza daba las primeras indicaciones y alcances que desarrollará durante el semestre, me acuerdo que está apurado para cumplir un trabajo, por eso salí de casa, mientras escuchaba la voz del docente por un audífono conectado a mi celular, también comía mi desayuno del día e intentaba tomar una combi, y apurado por subir no me di cuenta de un peligro que me postraría por más de 2 meses en cama, y que hasta el momento siento sus secuelas.
Resbale por una rampa ubicada en la avenida Las Canteras en Cerro Colorado, estaba tan lisa, que parecía una pista de patinaje, pero me desequilibro a un punto total que me fracturé el peroné de mi pierna izquierda, con el dolor y la preocupación del momento me saque el audífono por donde hablaba el profesor, y por mi mente pasaba todas las preocupaciones y deberes que tenía hasta el momento, aprendí ahí, que tratar de hacer todo a la vez, trae consecuencias y muy graves.
Dos hora después de lo sucedido, solo atine a escribirle al profesor a través de WhatsApp, pedirle que me pueda exonerar de mi inasistencia, tras lo ocurrido, aun me acuerdo que estaba con el dolor, más de 5 horas en el hospital Goyeneche, donde todo era cierto, enfermos en camillas, sin personal para atenderlos y áreas desabastecidas, un hospital que refleja la poca conciencia que tiene nuestros gobierno para la salud, después de eso retorne a casa, y me entere recién en la noche que había dejado su primer trabajo, lo hice lo más rápido que pude pero no lo hice bien.
Es por eso que el viernes 13 revisó mi trabajo y observó bastantes errores que tenia, después de eso, tratar de llevar las clases se me hacia difícil, lo único bueno es que lo podía hacer a través de celular, pero la preocupación me llenaba con frustraciones y pensamientos negativos, y a veces solo pensaba que por que me ocurría esto, pero mi fortaleza siempre fue mi familia y por ellos salí adelante, me di cuenta de otra gran lección que siempre un ser humano necesita de otro, el apoyo emocional es la mejor ayuda en una recuperación de salud.
Tiempo después, un jueves el docente pidió un trabajo y volví a entregarlo tarde y hacerlo mal, en verdad ir al hospital, trabajar por las tardes, y estudiar te consume el tiempo y muchas veces no haces bien las cosas, se que no está bien dejar de lado los estudios o el trabajo, pero mi salud era primero y preferí priorizarlo.
Pido disculpas al profesor, quizá entienda la situación por la que pase, sinceramente no pude leer todos los libros, se que me falta mucho por aprender y mejorar, pero tengo las ganas de salir adelante, ser mejor, no quedarme atascado por un problema, durante la etapa de terapias decidí que los horarios en que me tocaba el profesor Mendoza los respetaría, tras varias llamadas de atención a mis compañeros por hacer clases en la calle, preferí respetar su clase y que esas horas eran solo para el curso de Géneros y Estilos.
Quiero terminar indicando que para todo hay tiempo, pero que no todo debe hacerse en el mismo horario, respetar cada compromiso, y priorizar la salud, la pandemia también nos enseñó eso.
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